Un implante dental oseointegrado es una pieza de titanio con forma de tornillo, especialmente diseñado para ser instalado en el hueso de los maxilares y sustituir artificialmente la raíz de un diente perdido. En palabras simples, son unos cilindros de titanio que se introducen en el hueso para reemplazar la raíz del diente o muela que falta.

Existen diversos tipos de tratamientos en implantología, hay pacientes que necesitan recuperar una sola pieza, aquellos que necesita recuperar su dentadura completa de manera fija, y aquel que quiere abrochar sus prótesis removibles a implantes para mejorar la retención.

¿Cómo es la cirugía de implantes?

Es un proceso sencillo e indoloro, es menos molesto, por ejemplo, que la extracción de un molar del juicio. La anestesia es local y el postoperatorio es excelente con los medicamentos recetados. Por lo general, se puede hacer una vida normal al día siguiente.

“Después que es colocado el implante usando el protocolo convencional, debemos esperar entre 3 a 4 meses para que el implante se una al hueso (fenómeno de la oseointegración). Mientras eso ocurre, el paciente siempre podrá optar a tener un diente provisional fijo o removible según sea el caso”. La siguiente etapa es la colocación de la corona fija de porcelana que, en la mayoría de los casos, es atornillada al implante

De este modo, esta moderna técnica odontológica, de última generación, se encarga de la restauración de los dientes perdidos para devolver la función masticatoria, estética, mantener al hueso y devolver la sonrisa natural a los pacientes. “Para ello es fundamental estar en constante actualización profesional, ya que es una especialidad que siempre está avanzando”.

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